Hoy, la Comisión Europea anunció las nuevas estrategias “de la granja a la mesa” y de la biodiversidad, con el objetivo de construir un sistema alimentario justo, saludable y ecológico y proteger la naturaleza. Las dos estrategias se refuerzan mutuamente y unen a la naturaleza, los agricultores, las empresas y los consumidores para trabajar conjuntamente hacia un futuro competitivo y sostenible. Se puede leer más aquí.

 

A pesar del reconocimiento de que la pandemia de COVID-19 ha subrayado la importancia de un sistema alimentario robusto y resistente que funcione en todas las circunstancias, y que la demanda de cadenas de suministro más cortas se han intensificado durante el brote actual, la Comisión no sigue el camino correcto para responder a estas demandas sociales.

 

La estrategia “de la granja a la mesa” no reconoce el alto valor de la agricultura campesina para reparar el sistema alimentario insostenible, y subraya, por el contrario, que las opciones de las tecnologías digitales y las nuevas técnicas genómicas pueden mejorar la sostenibilidad a lo largo de la cadena de suministro de alimentos.

 

Sobre la PAC, la estrategia subraya que los eco-esquemas serán la opción utilizada para impulsar prácticas sostenibles “como la agricultura de precisión, la agroecología (incluida la agricultura ecológica), la agricultura de carbono y la agroforestería”, mezclando prácticas de muy diferentes naturaleza.

 

Es positivo ver que en la Estrategia de la granja a la mesa se menciona que se respete el pilar europeo de derechos sociales, especialmente cuando se trata de trabajadores precarios, estacionales y no declarados. Sin embargo, mencionar la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los campesinos habría hecho una consideración internacional más sólida del sistema alimentario sostenible que la Comisión quiere promover a nivel mundial.

 

ECVC lleva mucho tiempo insistiendo que la estrategia “de la granja a la mesa” sea la oportunidad de iniciar un verdadero cambio en el sistema alimentaria y garantizar la seguridad alimentaria de toda la población, a través de una sistema basado en la soberanía alimentaria. Sin embargo, la estrategia nace con un problema de credibilidad y de incoherencia; si no se cuestiona la política comercial y los Acuerdos de Libre Comercio y no se corrige la incoherencia entre las políticas comerciales, agrarias y alimentarias, medioambientales y sociales esta estrategia solo será una vez más un maquillaje y marketing de las verdaderas políticas que impulsa la Comisión Europea. Aqui se encuentra la demandas de ECVC con respeto a las estrategias, y el documento será actualizado en cuanto sea posible con una análisis del documento final. Véase la pagina de Twitter para reacciones también.

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