Una delegación internacional de la Coordinadora Europea Vía Campesina (ECVC) y otros miembros de La Via Campesina se han desplazado durante la primera semana de abril a Huelva (Andalucía) y Alentejo (Portugal) para conocer las condiciones de lxs trabajadorxs in situ, en su mayoría migrantes que trabajan en la producción de fresa y otros frutos rojos en esas regiones.

 

En Huelva el encuentro fue acogido por el Sindicato de Obreros del Campo SOC-SAT de Andalucía. Se realizaron visitas a distintas zonas de trabajo, empresas y asentamientos en las comarcas del Condado y Almonte, donde se participó en un acto de la Unión Local del sindicato, en la zona fresera de Palos, Moguer y Lucena,  y al este en la de Lepe y Cartaya. Se celebraron también reuniones con organizaciones sociales, como WWF, Ecologistas en Acción, Sindicato Unitario, Huelva Acoge y la Mar de Onuba, así como con el Delegado Territorial de Empleo, el Delegado Territorial de Agricultura y la alcaldesa de Almonte.

 

En Portugal la delegación fue recibida por la Confederación Nacional de Agricultura (CNA) y el Sindicato de Trabajadorxs SINTAB. Se visitaron fincas de olivares tradicionales y explotaciones ultraintensivas que están ocupando cada vez más superficie de terreno en la región. En la zona de Odemira se visitaron empresas agroindustriales de frutos rojos y se organizaron reuniones con trabajadorxs migrantes en sus alojamientos y en lugares públicos. También se mantuvieron reuniones con el Vicepresidente de la Cámara Municipal de Serpa y su Jefa de Gabinete y con el representante de la Asociación Solidaridad Imigrante (SOLIM).

 

Además de los sindicatos mencionados (SOC-SAT, CNA y SITAB) participaron en el encuentro representantes de la Alianza de Trabajadores de la Tierra de Reino Unido, Uniterre de Suiza, la Federación Nacional del Sector Agricola (FNSA) de Marruecos, la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (COAG) del Estado español y el Sindicato Labrego Galego-Comisións Labregas (SLG-CCLL) de Galicia.

 

El Grupo de Trabajo de Migración y Trabajo Rural de ECVC organizó esta iniciativa o con el objetivo de analizar el contexto agrario de producción en estas regiones, consolidar la cooperación entre el SOC-SAT y la FNSA en el trabajo sindical con las jornaleras marroquíes en Huelva, así como profundizar en la realidad de las grandes compañías multinacionales del sector del fruto rojo.

 

Desde el Eje de Presión Comercial del Grupo de Trabajo, que busca visibilizar los daños sociales, laborales y ambientales de la agroindustria, ofreciendo información y concienciando a lxs consumidorxs, se pudo comprobar la repetición del mismo modelo de explotación laboral que busca reducir costes salariales y gastos sociales, sobre la base de la vulnerabilidad extrema de lxs trabajadorxs, mediante contrataciones en origen, presencia de ETTs e intermediarios mafiosos, captación institucional, discriminaciones legales de extranjería, segregación habitacional, y control empresarial permanente, entre otros elementos.

 

En Huelva se visitaron, entre otras, varias fincas de la polémica multinacional de frutos rojos Surexport, en Almonte y Lepe. Las dificultades que atraviesan una gran parte de lxs cien mil trabajadorxs agrícolas para encontrar vivienda , ha abocado a miles de personas a vivir en más de cuarenta asentamientos de chabolas diseminadas en los bosques de la región, como en Lucena y Lepe. Asimismo, a delegación de ECVC pudo confirmar, , la desigualdad de condiciones de habitabilidad entre las mujeres temporeras de Marruecos contratadas en origen y las europeas, mayormente procedentes de Rumanía.

 

“Huelva representa a la perfección el modelo de agricultura intensiva industrial. Existe un empleo intensivo de insumos químicos, uso intensivo y despilfarro de agua y energía, incumplimiento de condiciones laborales con salarios por debajo del salario mínimo y condiciones laborales a gusto de los patrones, lo que genera situaciones de precariedad e inseguridad para la mayoría de las personas que trabajan en los campos de la agroindustria en Huelva, en su mayoría migrantes, es decir. un claro ejemplo de racismo.”, describe la delegación de LVC desplazada a Huelva.

 

En Portugal se visitaron campos de la empresa Sudoberry (denominación empresarial de Surexport en el país luso), en São Teotónio, donde lxs trabajadorxs realizaron una huelga y concentración en el mes de febrero, en reivindicación de la mejora de sus condiciones laborales. Actualmente las jornadas de trabajo superan las 12 horas diarias, padecen graves irregularidades en el cobro de salarios y trabajan bajo una fuerte presión por parte de lxs encargadxs. El año pasado se produjo en esta región un gran escándalo por el contagio de cientos de trabajadorxs a lxs que no se les garantizaba medidas adecuadas contra la Covid.

 

Por su parte, desde el Eje de Coordinación Sindical, que busca consolidar la colaboración sindical entre las organizaciones sindicales y campesinas de base, se logró coordinar al equipo local de sindicalistas del SOC-SAT con la delegación de la FNSA. Dicha delegación se compone de dos sindicalistas del área de mujeres y el responsable de internacional, quienes pudieron observar la realidad in situ, en las empresas y viviendas, así como entrevistarse con decenas de trabajadoras marroquíes estables y con contrato en origen. En ese sentido, se diseñó un ambicioso y necesario plan de trabajo conjunto en las áreas de formación, intercambio de información y material, además de un seguimiento de las trabajadoras en ambos países y acciones unitarias de protesta, denuncia e incidencia institucional.

 

En el próximo mes, se realizará un informe detallado de la visita, los encuentros y las propuestas que se van a desarrollar en los ámbitos de la presión comercial y la coordinación sindical en la producción agroindustrial de los frutos rojos, con el fin de visibilizar la situación y poner en marcha las acciones y actividades acordadas desde ECVC.

 

La Coordinadora Europea Via Campesina en Europa y La Vía Campesina defienden un modelo de produción basado en la pequeña y mediana agricultura campesina con la reducción deinsumos, la protección dela biodiversiad, la mitigación del cambio climático y el respeto de los ritmos de la tierra. Además, busca reivindicar las condiciones dignas de trabajo para las personas que producen alimentos y apuesta por la creaciónde empleo en las áreas rurales, al poner límites a la mecanización y digitalización de la actividad agraria.

 

Estas premisas tienen cabida en la Soberanía Alimentaria, es decir, el derecho de los pueblos a producir su alimentación dentro de su propio territorio, con base en un modelo agroecológico que cuide de la salud de las personas y el planeta.

 

Si desea ponerse en contacto con el grupo de trabajo o unirte al trabajo como miembro de ECVC, se puede contactar a las siguientes personas:

 

Federico Pacheco (ECVC- CC y SOC- SAT)- + 34 690 65 10 46

Laurent Vonwiller  (Uniterre)- +41 78 877 01 79

Nina Gordillo (SOC-SAT) – +34 615 65 24 04

Conchi Mogo (SLG-CCLL)- +34 69 56 54 70