Los campesinos ofrecen la alternativa al sistema alimentario globalizado este 17 de abril

 

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Hoy, el Día Internacional de la Lucha Campesina del 2020, la vulnerabilidad de nuestro sistema alimentario globalizado es más evidente que nunca, tanto para los ciudadanos como para los responsables políticos. En cada rincón del mundo, la crisis de la Covid-19 está teniendo graves repercusiones prácticas, sociales, sanitarias y económicas. Además de los servicios sanitarios y otros sectores de primera línea, los sistemas alimentarios y las cadenas de suministro locales han demostrado ser fundamentales para garantizar la resiliencia y proteger a la sociedad de los efectos de la pandemia del Covid-19. Los agricultores, los trabajadores temporales y migrantes y otros productores de alimentos de pequeña escala son las personas que lo hacen posible; en este contexto difícil y preocupante, siguen suministrando alimentos locales, sanos y frescos a sus comunidades. Sin embargo, la capacidad de cumplir con esta función tanto de forma inmediata como en el futuro depende, en gran medida, de la voluntad de los responsables políticos para tomar decisiones y medidas con el objetivo de apoyar y proteger la agricultura de pequeña escala. Por ello, en una carta dirigida a las instituciones de la Unión Europea y a través de varias iniciativas en línea, los miembros y aliados de ECVC demuestran que los agricultores campesinos y los trabajadores agrícolas se arriesgan para alimentar a la población, mientras que a la vez están en una lucha continua por proteger sus derechos.

 

En la carta pública, redactada por el Movimiento de Soberanía Alimentaria en Europa y Asia Central de Nyéléni, y cofirmada por más de 40 organizaciones de productores, de la sociedad civil y del mundo académico, se pone en relieve que, si no se corrigen las decisiones políticas agrarias y alimentarias que se están tomando, las instituciones europeas ponen en riesgo la seguridad y soberanía alimentaria de las poblaciones. La agricultura y la alimentación forman parte de las negociaciones de la OMC o de los Tratados de Libre Comercio y la Política Agrícola Común está actualmente adaptada a esos acuerdos neoliberales. Están destruyendo miles de pequeñas y medianas explotaciones que son las que garantizan la seguridad alimentaria. Por lo tanto, en aras de apoyar y proteger a los campesinos, ECVC y sus aliados piden la resolución de las incoherencias y contradicciones de la política de la UE, incluido el fin de los TLC.

 

La UE debe aplicar políticas responsables y coherentes: por ejemplo, el Pacto Verde y las estrategias de la Granja a la Mesa y de biodiversidad de la nueva comisión prometen construir un camino hacia la agricultura sostenible, pero solo serán creíbles y factibles con cambios fundamentales en la manera de legislar la agricultura. Esto incluye una reformulación de la PAC que facilite los mercados agrícolas locales y garantice a los pequeños agricultores unos ingresos estables y decentes. Las políticas agrícolas, laborales, financieras y sociales deben también garantizar unos salarios y unas condiciones de trabajo dignas para los trabajadores rurales. La implementación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Campesinos y otras personas trabajando en zonas rurales (UNDROP) tiene que ser considerada y priorizada en la reforma de todas estas políticas. Las necesidades y los derechos de los ciudadanos no deben seguir sufriendo a causa de las prioridades basadas en el beneficio. Así, se permitirá a los campesinos realizar su potencial y ayudar a abordar algunos de los problemas mundiales más acuciantes.

 

ECVC también quiere aprovechar el Día Internacional de la Lucha Campesina para crear y fortalecer alianzas, con el fin de movilizar y sensibilizar a la sociedad. Durante demasiado tiempo, la agricultura industrial ha utilizado su riqueza, poder y dominio para controlar las políticas públicas y la toma de decisiones, de forma poco transparente, en detrimento de la salud y el bienestar de los ciudadanos y del planeta. En esta línea, a pesar de las restricciones del confinamiento, las organizaciones miembros de ECVC y sus aliados han redactado publicaciones, organizado seminarios y campañas en línea y otras actividades con el fin de visibilizar la importancia del campesinado para el continente europeo y para el mundo. Se pueden encontrar estas iniciativas en línea en los hashtags #StayHomeButNotSilent #QuedateEnCasaNoEnSilencio #RestezChezVousMaisPasEnSilence y #JeSoutiensLesPaysanNes.

 

 

 

De esta manera, los campesinos no solo se dedican a alimentar a la población. Todos ellos también están trabajando para devolver a los ciudadanos el control sobre lo que comen. Paralelamente, les piden a las comunidades locales todo su apoyo y ayuda para trabajar en aras de un sistema alimentario más justo, más sano y mejor. La participación de los ciudadanos es crucial para conseguir cadenas locales de suministro de alimentos frescos y saludables y hacer que los responsables políticos se paren a escuchar. Ahora más que nunca, está claro que para provocar un cambio real la sociedad necesita a los campesinos y los campesinos necesitan a la sociedad.

 

El Día Internacional de la Lucha Campesina se celebra el 17 de abril para conmemorar la masacre de los campesinos sin tierra en 1996 en Eldorado dos Carajás, Brasil, los cuales luchaban por una reforma agraria integral. Este es un trágico ejemplo de las innumerables luchas de los campesinos de todo el mundo que se esfuerzan cada día para seguir alimentando al mundo.

 

 

Contactos: Andoni García Arriola Comité de Coordinación de ECVC: +34 636 451 569 – ES, EUZ

 

Ramona Duminicioiu – Comité de Coordinación de ECVC: +40 746 337 022 – FR, ES, EN, RO

 

José Miguel Pacheco – Comité de Coordinación de ECVC: +351 918736441 – ES, PT

 

 

 

Nuevo para el 17 de abril: ¡Descargue la versión ilustrada del UNDROP de LVC aquí!